Hecho a la medida significa escucharte, entender tu proceso y diseñar la solución que encaje con tu necesidad.
En MCAT sabemos que no todos los contaminantes son visibles como el polvo o las cenizas. En muchos procesos industriales aparece la neblina, pequeñas gotas suspendidas en el aire que afectan la salud, ensucian instalaciones y dañan equipos si no se controlan a tiempo.
La neblina industrial se forma cuando aceites refrigerantes o líquidos de corte se aplican durante el proceso de maquinado, mecanizado, rectificado o fresado.
Estas microgotas quedan flotando y con el tiempo generan:
– Ambientes húmedos e incómodos para los trabajadores.
– Riesgos respiratorios y problemas en la piel.
– Superficies resbaladizas que provocan accidentes.
– Daños en maquinaria sensible y equipos eléctricos.
– Cuando la temperatura del medio ambiente baja.
Para el control de neblinas, la solución más efectiva es el Gabinete de Neblina, diseñado especialmente para capturar y separar las microgotas del aire.
Este equipo permite mantener los espacios de producción limpios, seguros y libres de contaminantes líquidos, adaptándose a cada máquina o proceso industrial.
En MCAT cada gabinete de neblina es diseñado a la medida, considerando el tipo de líquido utilizado, el tamaño de la instalación y el volumen de neblina generada.
El aire con neblina es aspirado directamente en la zona de trabajo.
Dentro del gabinete de neblina, los filtros especializados atrapan las microgotas de aceite o refrigerante. El líquido recuperado puede reincorporarse al proceso o desecharse de forma segura.
El aire limpio se devuelve al ambiente, creando un entorno más seguro y saludable.
El control de neblina industrial ayuda a cumplir con:
-NOM-010-STPS (exposición ocupacional a contaminantes químicos).
-NOM-025-SSA1 (condiciones ambientales en espacios de trabajo).
-Estándares internacionales de la OSHA y la EPA para aire limpio en procesos industriales.
Contáctanos hoy y asegura un ambiente limpio, seguro y productivo en cada operación.
Ambientes de trabajo más limpios y cómodos.
Reducción de enfermedades respiratorias y de la piel en el personal.
Menos riesgo de accidentes por superficies resbaladizas.
Protección de la maquinaria y equipos eléctricos contra humedad.
Cumplimiento con normativas de seguridad e higiene laboral.