Hecho a la medida significa escucharte, entender tu proceso y diseñar la solución que encaje con tu necesidad.
En MCAT sabemos que cada empresa enfrenta retos diferentes. No existen dos industrias iguales ni un mismo problema de contaminación. Por eso nuestras soluciones son personalizadas, pensadas para tu sector, tu proceso y la seguridad de tu gente.
El hollín es una de las partículas contaminantes más comunes y peligrosas. Se produce cuando la combustión de combustibles como diésel, carbón, petróleo o madera no se realiza de manera completa. El resultado son pequeñas partículas negras que se esparcen en el aire, se depositan en paredes, techos, máquinas e incluso pueden llegar a los pulmones de las personas.
Este tipo de contaminante es frecuente en sectores como:
– Plantas de energía y calderas industriales, donde se quema combustible para generar calor o electricidad.
– Fundiciones y metalurgia, en procesos de hornos y combustión de materiales.
– Industrias que usan motores de combustión, como talleres o fábricas que operan con diésel.
El hollín no solo ensucia las instalaciones, también afecta la salud del personal y genera incumplimiento con las normas ambientales.
La forma más eficiente de controlar el hollín es con un colector de polvo tipo manga, un sistema de filtración diseñado para atrapar partículas sólidas del aire.
En casos donde además del hollín se generan gases o vapores, se recomienda complementarlo con un lavador de gases o scrubber , que atrapa contaminantes en fase gaseosa, después de un colector.
En MCAT, ambos equipos son hechos a la medida, lo que significa que no entregamos sistemas genéricos: estudiamos tu proceso, el volumen y cantidad de contaminantes y diseñamos la solución ideal para ti.
– En el colector de polvo tipo manga, el aire cargado de hollín es aspirado y pasa a través de filtros textiles especiales que capturan las partículas microscópicas. El aire limpio se devuelve al ambiente, reduciendo la contaminación.
– En el caso del scrubber, el aire contaminado entra en contacto con agua o una solución líquida y neutraliza los gases residuales y otros contaminantes, asegurando que lo que sale del sistema esté dentro de los parámetros ambientales.
Ambos procesos son seguros, confiables y diseñados para adaptarse a tu industria.
Al instalar un sistema de control de hollín, tu empresa se alinea con las principales normativas ambientales:
– NOM-043-SEMARNAT, que regula las emisiones de partículas contaminantes a la atmósfera.
– NOM-085-SEMARNAT, sobre emisiones de fuentes fijas que usan combustibles fósiles.
– Estándares internacionales como OSHA, ISO y EPA relacionados con aire limpio y seguridad en el trabajo.
Cumplir con estas normas no solo evita sanciones, también asegura un entorno más sano y productivo.
No dejes que el hollin afecte la salud de tus trabajadores ni ponga en riesgo la seguridad de tu planta.
En MCAT diseñamos colectores de polvo hechos a la medida, adaptados a tu maquinaria y a tu proceso.
Ambientes de trabajo más limpios y cómodos.
Reducción de enfermedades respiratorias y de la piel en el personal.
Menos riesgo de accidentes por superficies resbaladizas.
Protección de la maquinaria y equipos eléctricos.
Cumplimiento con normativas de seguridad e higiene laboral.