Hecho a la medida significa escucharte, entender tu proceso y diseñar la solución que encaje con tu necesidad.
En MCAT sabemos que cada industria maneja procesos distintos, y con ellos aparecen contaminantes específicos. Cuando hablamos de partículas químicas en el aire, no solo hablamos de un reto ambiental, sino de un riesgo directo para la salud y la productividad de tu planta.
Las partículas químicas son restos sólidos o líquidos que se liberan durante procesos industriales como mezclado, reacción, combustión o producción de materiales. Pueden ser:
– Vapores y polvos provenientes de pinturas, resinas y solventes.
– Restos químicos de fertilizantes y agroquímicos en la agroindustria.
– Polvos finos generados en procesos químicos y farmacéuticos.
– Subproductos de reacciones industriales en plásticos, químicos y metalurgia.
Estas partículas pueden irritar las vías respiratorias, afectar la salud de los trabajadores y causar incumplimiento en normativas ambientales si no se controlan adecuadamente.
Para este tipo de contaminantes, la solución más efectiva son los scrubbers industriales (lavadores de gases y partículas), que limpian el aire combinando agua o soluciones químicas que atrapan las partículas peligrosas.
En casos de polvos secos, también pueden complementarse con colectores de polvo tipo cartucho o manga, siempre diseñados a la medida del proceso.
– El aire contaminado entra al sistema de filtración.
– En un scrubber, el aire pasa a través de una cortina de agua o solución líquida que atrapa y neutraliza las partículas químicas.
– En un colector de polvo, los filtros especializados retienen los contaminantes antes de que regresen al ambiente de trabajo.
El resultado: aire más limpio y un entorno más seguro.
La instalación de estos sistemas permite alinearse con:
– NOM-010-STPS (seguridad e higiene en exposición a contaminantes químicos).
– NOM-043-SEMARNAT (control de emisiones de partículas contaminantes).
– Referencias internacionales como OSHA y EPA, sobre aire limpio y seguridad laboral.
Protege a tu gente y asegura tu producción frente a contaminantes químicos. Con MCAT tienes aire limpio y confianza en una sola solución hecha a la medida.
Ambientes de trabajo más limpios y cómodos.
Reducción de enfermedades respiratorias y de la piel en el personal.
Menos riesgo de accidentes por superficies resbaladizas.
Protección de la maquinaria y equipos eléctricos.
Cumplimiento con normativas de seguridad e higiene laboral.