En cualquier colector de polvo tipo bolsa, las mangas filtrantes industriales son el “corazón” del sistema. De ellas depende la eficiencia de captura, el consumo de energía y la frecuencia de paros por mantenimiento. Elegir el material correcto y gestionar bien su vida útil es clave para que tu sistema de filtración sea un activo y no un gasto constante.
Materiales más comunes en mangas filtrantes
Elegir el material adecuado no es solo una cuestión de precio: define la vida útil de las mangas filtrantes industriales, el riesgo de fallas y el costo total de propiedad.
Poliéster – el estándar de la industria
El poliéster es el material más utilizado en mangas filtrantes para polvos secos, no abrasivos y con temperaturas moderadas (hasta ~130 °C).
Ventajas:
- Buena relación costo–beneficio
- Resistencia aceptable a la abrasión
- Amplia disponibilidad de acabados (calandrado, tratamiento antiestático, etc.)
Es ideal para aplicaciones generales en madera, alimentos secos, plásticos y muchas operaciones de ensacado.
Aramida (Nomex®) para altas temperaturas
Cuando el proceso supera los límites del poliéster (secadores, hornos, fundición ligera), se emplean fibras aramida. Soportan temperaturas más altas y ciclos térmicos más exigentes, reduciendo el riesgo de degradación prematura y pérdida de resistencia mecánica.
PPS, PTFE y mezclas especiales
En ambientes con gases corrosivos, humedad elevada o cambios térmicos bruscos, se utilizan materiales como PPS o PTFE, o combinaciones de fibras. Aunque su inversión inicial es mayor, permiten una vida útil mucho más larga y menor riesgo de fallas catastróficas, especialmente en procesos químicos, farmacéuticos o de combustión compleja.
Factores que determinan la vida útil de las mangas
Condiciones de operación
- Temperatura de operación versus límite del material
- Contenido de humedad y riesgo de pegajosidad
- Abrasión del polvo y velocidad del aire en la manga
- Presencia de vapores químicos o partículas corrosivas
Diseño del colector y sistema de limpieza
Un colector con distribución de flujo adecuada, velocidad de filtración controlada y limpieza inteligente reduce el “castigo” sobre la tela. Un sistema de pulsos mal ajustado (presión excesiva, frecuencia innecesaria) golpea de más la manga, rompe costuras y acorta la vida del filtro.
Mantenimiento preventivo y monitoreo
Medir y registrar la presión diferencial, revisar costuras, cabezales y jaulas, y programar inspecciones internas periódicas es esencial. Un esquema de mantenimiento predictivo permite planear reemplazos por módulos, reducir paros y optimizar el consumo de mangas filtrantes.
¿Necesitas extender la vida de tus mangas?
Si tus mangas duran menos de lo esperado, se rompen con frecuencia o tu colector pierde rendimiento, es momento de revisar materiales, operación y mantenimiento.
Agenda una revisión técnica de tu sistema de filtración y recibe una recomendación de mangas filtrantes a la medida de tu proceso.

