La limpieza por pulsos es el corazón del colector: mantiene filtros limpios y ΔP estable. Pero cuando se ajusta mal, ocurre lo contrario: filtros duran menos y el consumo de aire comprimido se dispara.
Variables que determinan el desempeño
- Presión de aire (y estabilidad del compresor).
- Duración del pulso (ms/seg) y su frecuencia.
- Secuencia (filas y tiempos entre filas).
- Calidad del aire comprimido (humedad/aceite dañan válvulas y filtros).
Señales de que está mal ajustado
- ΔP sube y no baja con limpieza
- Polvo visible después del colector
- Aire comprimido “se va” y no se ve mejora
- Vida de filtros cada vez más corta
- Pulsos irregulares o válvulas pegadas
Con una limpieza por pulsos correcta, ΔP se estabiliza y baja OPEX.
Ajustes recomendados
Primero: revisa fugas y drenajes, luego valida presión real en el manifold, después ajusta secuencia y duración. Finalmente documenta el “setpoint” que funciona para tu polvo (no para otro proceso).
Repite: optimizar limpieza por pulsos es una de las acciones con mejor ROI.

