Elegir el sistema de filtración correcto no es solo una decisión de catálogo. Afecta la salud del personal, el cumplimiento normativo y el costo total de operación. En esta guía comparativa explicamos las diferencias entre filtración HEPA industrial, filtros de cartucho y filtros de bolsa, para que puedas entender qué rol juega cada tecnología dentro de tu sistema de control de polvo.
¿Qué diferencia a HEPA, cartucho y bolsa?
En términos simples, los tres sistemas son barreras que separan el polvo del aire, pero cada uno está pensado para rangos de partículas, caudales y condiciones de operación distintas. La filtración HEPA industrial ofrece la mayor eficiencia para partículas ultrafinas, mientras que los cartuchos y las bolsas se enfocan en polvos de proceso y grandes volúmenes de aire en colectores industriales.
Filtro HEPA industrial: ultra alto desempeño
Los filtros HEPA se utilizan cuando se requiere capturar partículas muy finas, nieblas o aerosoles que no pueden manejarse con un colector estándar. Son comunes en farmacéutica, alimentos críticos, laboratorios, cabinas limpias y zonas donde se necesita aire casi libre de partículas.
Ventajas y límites del HEPA
Su principal ventaja es la eficiencia de filtración cercana al 99.97 % en partículas muy pequeñas. Sin embargo, no están pensados para recibir grandes cargas de polvo de proceso; normalmente se colocan como etapa final después de un colector de cartucho o de bolsa que retira la mayor parte del material antes de llegar al HEPA.
¿Qué sistema de filtración te conviene?
Para elegir entre HEPA, cartucho o bolsa debes revisar: tipo de contaminante, concentración de polvo, temperatura, espacio disponible, riesgos de explosividad y normativa aplicable. En muchos casos, la mejor respuesta es una solución en etapas: un colector de cartucho o bolsa que reciba la carga principal y un filtro HEPA final para garantizar aire ultra limpio donde sea necesario.

