Colectores de Polvo: Cómo Justificar la Inversión por ROI y TCO

Ingeniero de MCAT inspeccionando normas de seguridad industrial y control de polvo

Cuando propones un colector de polvo, la primera pregunta de dirección suele ser: “¿y cuánto cuesta?”. La respuesta correcta no es solo el precio del equipo, sino el retorno de inversión (ROI) y el costo total de propiedad (TCO) a lo largo de los años.
En este blog verás cómo justificar un proyecto de colectores de polvo con números y no solo con “se ensucia menos la planta”.

Del precio al costo total de propiedad (TCO)

El TCO de un colector de polvo incluye:

  • Inversión inicial: equipo, ingeniería, ductos, instalación.

  • Costos de operación: energía del ventilador, aire comprimido, consumibles.

  • Mantenimiento: cambios de filtros, refacciones, mano de obra.

  • Costos ocultos: paros, rechazos, limpieza manual, problemas en auditorías.

Comparar solo el precio de compra es engañoso; lo que importa es cuánto te cuesta tenerlo vivo 10 años.

Sistema de ductería para extracción de contaminantes en planta industrial instalado por MCAT.

Beneficios que alimentan el ROI de un colector

Un buen colector de polvo genera beneficios medibles:

  • Menos paros de máquina por sensores sucios o fallas por polvo.

  • Menos horas de limpieza manual de equipos, pisos y estructuras.

  • Menos rechazos o retrabajos por contaminación de producto.

  • Mejor desempeño en auditorías de clientes y normativas (menos riesgos de pérdida de contrato).

La suma de estos ahorros anuales es la base del ROI del proyecto.

Fórmula simple para explicar el ROI

Puedes plantear el ROI de forma sencilla:

  • Beneficio anual neto = ahorro por menos paros + menos limpieza + menos rechazos – costo operativo adicional (energía, consumibles).

  • ROI (%) = (Beneficio anual neto / Inversión inicial) × 100

Ejemplo simple:
Si inviertes 800 000 MXN y tus ahorros netos son 260 000 MXN al año, tu ROI es del 32.5 % anual, con payback aproximado en poco más de 3 años.

Sistema industrial de filtración y ventilación instalado para control de emisiones en planta

Cómo presentar el proyecto a dirección

Cuando presentes un proyecto de colectores de polvo:

  • No lleves solo la ficha técnica, lleva un escenario económico.

  • Muestra dos o tres opciones (básica, intermedia, premium) con TCO y ROI estimados.

  • Aclara el impacto en seguridad, cumplimiento y relación con clientes (nearshoring, OEMs, etc.).

  • Define qué pasará si no se hace el proyecto: más paros, más polvo, mayor riesgo.

La idea es que la decisión se base en números + riesgo, no solo en el precio de la cotización.

El colector como inversión, no como gasto

Cuando explicas un colector de polvo solo como “un equipo caro”, la respuesta natural es posponerlo.
Cuando lo presentas como una inversión con ROI y TCO controlado, se convierte en una herramienta para proteger producción, calidad y contratos, no en un capricho de mantenimiento o seguridad.

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