Invertir en un sistema de filtración (colectores de polvo, gabinetes de filtros, scrubbers, etc.) ya no se justifica solo con frases como “mejora el aire” o “cumplimos norma”. Para dirección y finanzas, la pregunta clave es: ¿cuál es el retorno de inversión (ROI)?
En este artículo verás cómo calcular el ROI de tu sistema de filtración de forma simple, usando datos que ya tienes en planta: energía, paros, mantenimiento y calidad del producto.
¿Por qué medir el ROI de la filtración?
Un buen sistema de filtración impacta directamente en:
- Costos de energía (ventiladores, aire comprimido, equipos asociados).
- Mantenimiento (filtros, refacciones, limpieza de máquinas y áreas).
- Productividad (menos paros por polvo, fallas o suciedad).
- Calidad (menos retrabajos o rechazos por contaminación).
Medir el ROI te permite comparar tecnologías, justificar reemplazos o retrofits y priorizar proyectos dentro del presupuesto anual.
Paso 1: Calcula el costo total de tu sistema
Antes de hablar de beneficios, define cuánto te cuesta realmente tu sistema de filtración.
Suma CAPEX + OPEX
CAPEX (inversión inicial):
- Costo del equipo de filtración.
- Ingeniería, instalación, ductos, tableros, obra civil.
OPEX (costo operativo anual):
- Energía eléctrica del ventilador y auxiliares.
- Aire comprimido (en sistemas de limpieza por pulsos).
- Filtros y refacciones por año.
- Horas de mano de obra de mantenimiento.
Paso 2: Identifica los beneficios económicos
El ROI nace de los ahorros y mejoras que genera tu sistema de filtración comparado con la situación anterior.
Beneficios típicos que puedes cuantificar
- Ahorro de energía: ventiladores más eficientes, mejor diseño de ductos, menos pérdidas de carga.
- Menos consumo de filtros: mayor vida útil gracias a buena selección de medio filtrante y limpieza.
- Reducción de limpieza manual: menos horas limpiando equipos, pisos, estructuras y luminarias.
- Menos paros no programados: por sensores sucios, fallas en máquinas o acumulación de polvo.
- Menos rechazos de producto: por contaminación de polvo o partículas.
La suma de todos estos conceptos te da el beneficio económico anual.
Paso 3: Fórmula básica de ROI en filtración
Con costos y beneficios claros, puedes aplicar una fórmula sencilla.
Fórmula de ROI
ROI (%)=Beneficio anual neto / Inversión inicial ×100
Donde:
Beneficio anual neto = (Ahorros / beneficios anuales) – (Incremento de costos, si los hay).
Inversión inicial = CAPEX del nuevo sistema de filtración.
Ejemplo simple:
Inversión inicial: 1 000 000 MXN.
Beneficio anual neto (ahorros de energía, filtros, limpieza, rechazos): 300 000 MXN.
ROI=300000 / 1000000 ×100=30% anual
Paso 4: Considera el periodo de recuperación (payback)
El payback te dice en cuántos años recuperas tu inversión:
Payback (años)= Inversión inicial / Beneficio anual neto
Con el ejemplo anterior:
Payback= 1000000 / 300000 ≈ 3.3 años
Este dato ayuda a comparar proyectos y a alinearlos con las políticas internas de inversión.
Paso 5: No olvides los beneficios “no financieros”
Aunque el ROI se calcula en dinero, hay beneficios que apoyan la decisión:
- Cumplimiento normativo y menor riesgo de multas o clausuras.
- Mejor ambiente de trabajo y menos quejas del personal.
- Mejor imagen frente a clientes de nearshoring y auditorías internacionales.
Estos puntos fortalecen el caso de negocio, aunque no siempre entren directo en la fórmula.
Calcular el ROI de tu sistema de filtración convierte un gasto “obligado” en una inversión estratégica. Con unos cuantos datos de energía, mantenimiento y productividad, puedes demostrar cuánto dinero recupera tu planta cada año gracias a una buena filtración de aire.
Si quieres estimar el ROI de tu sistema actual o de un proyecto de retrofit, podemos ayudarte a armar un modelo de costos y ahorros específico para tu proceso y tipo de contaminante.

